‘The Wolf of Snow Hollow’, hilarante y macabra comedia negra al estilo de los Coen

Balancear el horror y la comedia puede ser una tarea difícil incluso después de estructurar una narrativa completa. Por suerte, hay muchos ejemplos que refieren un trabajo exitoso en este estilo, y es una mezcla que resulta casi armoniosa si todos los elementos se encuentran en los lugares correctos. The Wolf of Snow Hollow es el tipo de película independiente que suele pasar desapercibida incluso cuando sus logros ameritan un reconocimiento más amplio. Su estreno cercano a Halloween no puede ser más adecuado, a pesar de los factores que podrían hacer de esta cinta una película más del montón en un año bastante bizarro, su vigorosa fórmula triunfa y funciona.

Jim Cummings escribe, dirige y protagoniza esta película que ya prometía ser una adición interesante a la temática de ‘sucesos extraños que suceden en una pequeña ciudad estadounidense’. Cummings interpreta al oficial John Marshall, un padre de familia divorciado y alcohólico, que para colmo es el hijo del anciano Sheriff Hadley (Robert Forster, en su último rol antes de su fallecimiento). El Sheriff y sus oficiales se ven enfrentados a una alarmante situación: alguien (o algo) está asesinando a las mujeres de Snow Hollow, a sangre fría. El pánico se extiende por la pequeña población mientras el oficial Marshall intenta balancear sus problemas personales con la posible existencia de un hombre lobo, que está al acecho de más posibles víctimas.

Lo interesante de The Wolf of Snow Hollow es que nunca parece tomarse muy enserio a sí misma; camina entre los géneros del horror y la comedia sin preocuparse mucho en encasillarse. Las situaciones que tienen lugar en la comisaría o en las escenas del crimen deberían ser mucho más serias de lo que son, pero el guion de Cummings empuja a los personajes al paroxismo de los nervios y el horror; los sucesos van más allá de la representación dramática, y la comedia la reemplaza con mucho más realismo.

Por supuesto, nada de eso hubiera funcionado sin el buen trabajo de los actores. Cummings es extraordinario, su rango actoral roza la exageración y, sin embargo, por momentos es tan natural que no parece estar actuando. Cummings también le dio una apropiada despedida del cine a Forster, quién falleció hace casi exactamente un año, y cuyo Sheriff recuerda mucho a su papel en Twin Peaks: The Return (2017), la magistral miniserie de David Lynch en la que Forster también se puso en la piel de la máxima autoridad de un pequeño pueblo. En papeles secundarios, Riki Lindhome y Jimmy Tatro brindan muy buenas interpretaciones. Con particularidad, el personaje de Lindhome recuerda mucho al de Frances McDormand en Fargo (1996), pero esta no es la única similitud que guarda con el thriller de los hermanos Coen.

Al igual que Fargo, nos encontramos en una comunidad relativamente pequeña, que parece regir con sus propias leyes. La nieve y el frío colaboran a crear una atmósfera aislada y salvaje, ideal para este tipo de historias. Nos sentimos como forasteros al ingresar a Snow Hollow, donde todo, desde la estructura de las locaciones hasta las sospechosas miradas de los pobladores, contribuye a establecer un ambiente surreal que penetra en nuestra mente, como si por una hora y media, fuéramos parte de algo más grande que nosotros. Las pequeñas ciudades estadounidenses esconden mucho más de lo que dejan ver, y las relaciones entre los personajes son igual de cautivadoras que la historia misma. The Wolf of Snow Hollow saca partido de lo mejor de la comedia negra y el horror para entregarnos no solo una entretenida película, sino también una fábula de hombres y monstruos.

Acerca de Maximiliano Núñez 133 Articles
Redactor y crítico de cine. Amante del cine independiente.

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