‘Cielo de Medianoche’, el drama sci-fi de George Clooney se pierde en un desorden irrecuperable

La nueva película como actor y director de George Clooney hubiese sido mucho más interesante como un show de un solo hombre, pero se pierde en tres tramas relacionadas, y vive bajo la sombra de numerosos dramas de ciencia ficción con mejor ejecución. Cielo de Medianoche sigue a Augustine, un científico que se ocupa de una estación remota en el Ártico, y su desesperado intento por comunicarse con un grupo de astronautas que están volviendo a la Tierra. Su objetivo es evitar que regresen, ya que el planeta fue abandonado a causa a una catástrofe global, y el problema es que no hay forma de contactarlos desde hace varias semanas, por lo que debe dirigirse a otra estación en medio del frío mortal para aprovechar una mejor tecnología de comunicación que allí existe.

Esa parte es interesante, ya que Augustine es un hombre solitario, que dedicó su vida a la ciencia, y Clooney lo interpreta convincentemente como una persona introvertida y casi apagada por la soledad. El actor es más que capaz de llevar adelante toda la película, pero el guion, firmado por Mark L. Smith (basado en el libro de Lily Brooks-Dalton) deambula en diferentes tiempos y espacios sin lograr profundizar lo suficiente en ninguno de ellos, más allá de conceptos simples de superación y redención. Arriba, en el espacio, el equipo de astronautas conformado por Sully (Felicity Jones), Tom (David Oyelowo), Maya (Tiffany Boone), Sanchez (Demián Bichir), y Mitchell (Kyle Chandler) tienen sus propios problemas regresando a la Tierra, pero realmente importan poco o nada porque no hay muchos detalles relevantes con respecto a eso. Sus escenas son una sucesión de conversaciones inconexas que solamente ofrecen fragmentos de sus vidas, solo lo suficiente como para empatizar un poco.

En la estación científica ártica, Augustine tiene otro problema: la aparición de una niña llamada Iris (Caoilinn Springall), que no se comunica de ninguna forma, pero permanece cerca de él en todo momento. Su aparición está atada a una especie de misterio que el guion sugiere, pero la dirección es tan superficial que se hace evidente desde que el minuto cero. Con ello, desaparece toda emoción e intriga, y solo queda la ternura de Clooney y la pequeña interactuando a medias mientras continúan los problemas de comunicación con el equipo espacial. Surge algo de tensión cuando Augustine toma la decisión de desplazarse con la niña hasta otra estación lejana, pero la narrativa constantemente se detiene para mostrar cómo va todo arriba, además de una serie de flashbacks que muestran al científico en su juventud, cuando este había descubierto la luna de Júpiter que podría llegar a albergar vida humana.

En estos flashbacks, Augustine es interpretado por Ethan Peck, y las escenas son terriblemente insustanciales. Muestran de forma entrecortada cómo conoció a una mujer; cómo tuvieron una breve relación y; cómo la conexión que empezó nunca floreció a causa de la obsesión de él con respecto a la ciencia. Lo único que consiguen con los flashbacks es hacer todavía más evidente -y por ende, soporífera- la naturaleza de la niña que se le aparece y la conexión que tiene con la misión espacial. Actoralmente, no hay mucho más que salvar aparte de Clooney, que puede demostrar algo de vulnerabilidad y serenidad con un material que realmente no permite desarrollar un personaje de varias capas. Las interpretaciones del resto del elenco son inconstantemente decentes, y solo resalta alguno que otro de forma anecdótica, sin llegar a ser memorable.

Lo poco que tiene para ofrecer la película está en lo visual. Una fotografía hermosa trabajada por Martin Ruhe es ocasionalmente impresionante, y el trabajo de efectos visuales no se queda atrás, aunque estos elementos (el diseño de la estación espacial, las tormentas de nieve, etc.) no seducen porque ni el guion ni la dirección consigue una simbiosis como para destacarse. Últimamente, la película se pierde por una narración desordenada y una historia que no es ni remotamente tan interesante como cree que es, además de quedar enterrada bajo un montón de películas similares que son fácilmente más entretenidas.

Acerca de Emmanuel Báez 2731 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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