‘3 Días Para Matar’, Kevin Costner falla intentando su ‘Taken’

3 days to kill reseña dest

Otros actores ya habían hecho lo que Liam Neeson en Taken, pero es desde esa película que otros veteranos están intentando la misma fórmula, pero con resultados generalmente desfavorables. El último en querer una tajada es Kevin Costner, de quien no se puede decir que está en terreno desconocido, ya que hizo mucha más acción que Neeson en toda su carrera, pero lastimosamente no eligió el mejor momento, ni el mejor director, ni la mejor historia para probar su suerte.

3 Días Para Matar es la nueva película de McG, que tiene tanta creatividad como letras en su nombre. Después de pretender darle nueva vida a la franquicia Terminator con Salvation, pasó a hacer la comedia de acción This Means War, que fue rápidamente olvidada, y si eso no les dice nada, solo vean de nuevo sus primeras dos películas, la duología de Charlie’s Angels.

No es que sea malo, porque analizando detalladamente uno podría encontrar sugerencias de algo mejor, pero su visión no pasa de lo genérico, y si a eso lo sumamos un guion que realmente desfallece por cualquier lado, no hay mucho que recuperar. Con una historia base de Luc Besson, el guion firmado por Asi Hasak (From Paris With Love) sigue a un exagente de la CIA que decide pasar tiempo con su hija, a quien conoce poco o nada, cuando es diagnosticado con una enfermedad terminal. Para su mayor conflicto, aparece una oficial de la CIA que le ofrece una droga experimental que podría salvarle la vida, a cambio de una última misión.

Lo bueno es que se siente como una película de Besson a ratos, aunque no pasa de la esencia. La historia quiere escaparse a toda costa de lo predecible, agregando elementos que resultan interesantes a simple vista, como Ethan (Costner) regresando a su departamento para descubrir a una familia sudafricana viviendo como intrusos en el lugar. Sin embargo, palidece porque no hay ninguna profundidad en ninguna de sus aristas, ni mucha cohesión tampoco. Ethan es bastante incoherente en sus acciones, aunque eso no es necesariamente un problema de guion, sino que simplemente no resulta creíble en la gran maraña que se va desarrollando a su alrededor.

Luego está la agente de la CIA que reaparece para ofrecerle al protagonista una posible solución, y su presencia es como la fantasía que tendría un adolescente acerca de cómo trabajan los agentes encubiertos. Aun si tiene una pizca de veracidad, no deja de lado que sea bastante absurdo el modo en que realiza su tarea, o cómo arrastra a Ethan a su última misión a pesar de que no es realmente necesario.

Y es una pena porque Costner parece físicamente apto para un rol como este. De hecho, algunas de las secuencias de acción son bastante interesantes, y quizás se acercan a lo emocionante, de no ser porque la dirección de McG puede llegar a ser mediocre cuando más se necesita que sea sobrio y comprensible. Pero lo que se rescata es que hay buenos momentos donde al menos algo de acción se entrevera con la parte personal de la historia, que tiene que ver con Ethan lidiando con su hija adolescente (Hailee Steinfeld) y su exesposa (Connie Nielsen), a quien supuestamente ama con vehemencia a pesar de que la base de la película critica a Ethan por ser básicamente el peor padre y marido del mundo.

Solo porque Steinfeld es una maravillosa joven actriz, y hace el papel de adolescente incomprendida y frustrada bastante bien, las escenas que comparte con Costner llegan a ser emotivas y simpáticas, en medio de cierto caos que resulta menos atractivo. Hay un humor desubicado, casi caricaturesco, con el cual cierran algunas escenas de tortura, que pasan a ser agradables solo porque ambos tienen buena química, y no porque verdaderamente sean buenos intercambios o haya buen ritmo entre los chistes y el lado de la película que finge seriedad.

Los villanos fueron quitados directamente de la librería de villanos predeterminados de alguna enciclopedia de cine, y ni siquiera son tan unidimensionales como para que al menos sean memorables por un solo aspecto de su existencia. El guion es una demostración de holgazanería que ni llega a generar alguna emoción negativa como para decir que hay algún aspecto desaprovechado, y no parece que algunos actores estén realmente interesados en lo que dicen o hacen, ni que el director haya aprendido una cosa o dos sobre crear personajes interesantes y meterlos en medio de una acción cautivadora. 3 Días para Matar entretiene a ratos, gracias mayormente a la naturalidad y sencillez de Kevin Costner y Hailee Steinfeld, pero desaparece de la memoria a los tres minutos, a más tardar.

Acerca de Emmanuel Báez 2677 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix.

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