ReVisión: ‘Il Mare’ (2000) y ‘The Lake House’ (2006)

Desde siempre se habla acerca de los remakes como algo inherentemente malo, pero en muchos casos, quienes proponen ese argumento, no saben que algunos de los clásicos más grandes del cine son remakes de otras obras olvidadas de la época dorada de Hollywood y de tiempos anteriores inclusive. En ReVisión propongo revisar detenidamente algunos títulos conocidos, y comparar las versiones originales con sus remakes, destacando sus puntos memorables, y apuntando sus aspectos menos interesantes, pero sin caer en el prejuicio de que todos son malos antes de darles una oportunidad.

Il Mare, de Hyun-seung Lee

Si alguna vez vieron un melodrama coreano, saben que a veces pueden acercarse a un estilo telenovelesco, más parecido a los que suelen verse en producciones occidentales para televisión. No lo digo como una ofensa. Crecí con telenovelas mexicanas. Sin embargo, en los melodramas orientales suelen haber muchas más complicaciones de lo verosímil, y las actuaciones, en ocasiones, rayan el histrionismo. Así que mezclar romance, paradojas temporales, y una buena dosis de fantasía es suficiente como para quedarse enganchados teniendo en cuenta la ejecución, la interpretación, y cómo terminan haciendo algo más complejo de lo que deberían.

Il Mare (2000) cuenta la historia de un hombre que se muda a una casa recién construida en el borde de un lago y descubre en el buzón una carta de una supuesta dueña anterior. Creyendo que se trata de una broma, intenta comunicarse con ella, solo para descubrir que el buzón es una conexión con el futuro de la casa, formando así una relación insólita con la futura dueña de la casa..

La película se enfoca la mayor parte del tiempo en los dos protagonistas principales, Kim (Gianna Jun) y Han (Jung-Jae Lee), lo que permite que sus personalidades se desarrollen bien. La trama se complica cuando Han comienza a tener sentimientos hacia Kim, que sigue devastada por haberse alejado de su ex pareja, con quien compartió mucho. A pesar de que hay sugerencias de que ambos podrían terminar juntos de una buena manera, la historia se siente pesimista a largos ratos y la esperanza es algo que se diluye en los puntos más intensos.

Por supuesto, la magia de su relación funciona como para ir provocando simpatía y deseos de un desenlace alegre, pero aun con el evidente melodrama, Il Mare se mantiene alejada de las convenciones hollywoodenses y cuando ofrece algún momento cliché, lo hace de forma inesperada.

La película se pierde cuando se complica en las cuestiones temporales y el desenlace ciertamente es una enorme paradoja que prácticamente anula toda la historia previa, lo que hace que se sienta totalmente falso. Pero digamos que esa complejidad innecesaria le agrega un factor místico, un elemento algo común en producciones orientales, y si eso les resulta suficiente, entonces está bien.

The Lake House, de Alejandro Agresti

La historia es básicamente la misma, aunque con menor duración y con personajes secundarios que influyen directamente en la trama y el desarrollo de los protagonistas principales. Keanu Reeves interpreta a Alex, quien se muda a la casa del lago que ha estado abandonada durante mucho tiempo y fue construida por su padre, un arquitecto con quien apenas se comunicó en su vida. Sandra Bullock interpreta a Kate, una doctora que trabaja en Chicago y que resulta ser la segunda dueña de la casa.

Mucho se habló ya sobre las cualidades interpretativas de ambos actores, pero cuando no se les exige demasiado, pueden llegar a ser interesantes y seductores en pantalla. Además, tienen a su favor que esta versión del 2006 titulada simplemente The Lake House es una mirada mucho más sencilla y clásica de una historia de amor imposible y mágica. Acá conocemos un poco más la historia del padre de Alex, que es apenas mencionado en la película original, y con la aparición del genial Christopher Plummer en dicho papel, la historia parece por momentos más sustancial.

Pero esta versión no quiere caer para nada en pretensiones ni complicaciones y se digiere con facilidad, en especial cuando se trata de las líneas de tiempo y las paradojas, que las evita con elegancia logrando un sacrificio más romántico por parte del protagonista, que al final termina esperando mucho más tiempo para poder reunirse con Kate.

Conclusión…

Si Il Mare es una película romántica más inteligente, The Lake House es una más agradable y que trata mejor a los sentimientos del espectador. Hay buenos guiños a la versión coreana y en los momentos de alegría se siente un poco más sincera, pero siendo más predecible tiene menos fuerza.

Acerca de Emmanuel Báez 2717 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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