12 Películas para ver y emocionarse en el Día Mundial del Perro

A pesar del conocimiento popular, los animales ya comenzaron a formar parte del cine mismo desde su nacimiento. Desde los primeros trabajos de Edison en 1894, donde un perro permanece tranquilo al lado de un atleta en un video de 1 minuto, hasta las más grandes aventuras a través de vastas tierras, nuestros amigos caninos no solo participaron de algunas de las mejores películas de la historia del cine (a veces en las de miedo), sino que estuvieron al frente mismo de dichas historias, muchas veces relegando a los humanos a personajes secundarios.

En el Día Mundial del Perro, presento 12 películas esenciales para ver, sin ningún orden en particular, tratando de enfocarme mayormente en las películas donde los perros son protagonistas y/o héroes a los cuales generalmente aplaudimos y apoyamos para que consigan terminar la película victoriosos. Es una lista que se queda corta teniendo en cuenta la cantidad de obras que existen donde los perros están de alguna u otra manera incidiendo en la trama, pero sin duda alguna, son recomendaciones que creo que valen la pena.

Hachi-Ko (1987)

Es muy probable que hayan visto el remake del 2009 con Richard Gere, que admito es una película bastante funcional, pero en lo que respecta a dramas desgarradores, siempre hay elementos mejor ejecutados en el cine asiático. Habla principalmente acerca del amor incondicional de los perros, y hasta dónde puede llegar ese afecto que desarrollan por los humanos. La versión original japonesa es mucho más cruda y realista, pero por sobre todo, mucho más emotiva.

Homeward Bound: The Incredible Journey (1993)

Nunca vi la película original, así que el elijo el remake con las voces de Michael J. Fox, Sally Field y Don Alder. Dos perros y una delicada gata creen que sus dueños los abandonaron y deciden atravesar campos y montañas encontrando el camino de vuelta a casa. Diálogos simpáticos, tiernos y un poco de suspenso, además de las personalidades bien definidas de los tres animales, hacen de esta película una aventura imperdible.

My Dog Skip (2000)

La primera vez que el mundo conoció a Frankie Muniz antes de saltar a la fama con Malcom In The Middle, y la primera vez que la historia de un pequeño terrier hizo derramar muchas lágrimas. Un pequeño niño que no puede hacer amigos recibe un perrito como regalo de sus padres, y éste termina convirtiéndose en la sensación de toda una comunidad. La película está basada en hechos reales, en las memorias del propio Willie Morris, así que ahí tienen una razón más para llorar.

Fluke (1995)

Fluke fue mi primer acercamiento al concepto de la reencarnación, y si hubiera sido de otra manera, no me hubiese interesado para nada. Un padre adicto al trabajo sufre un accidente fatal, y regresa a la vida como un perro, tratando de encontrar de nuevo a su familia y comprendiendo los errores que cometió cuando era humano. Menos sentimentalismo y más mensajes acerca de la importancia de la introspección. Una linda historia con las voces de Matthew Modine y Samuel L. Jackson, además del genial Eric Stoltz.

Cujo (1983)

Stephen King podría hacer que la historia de un perro Chihuahua con rabia sea aterradora, pero en Cujo se trata de un enorme San Bernardo, por lo que es imposible no sentirse amenazado por su imponente figura canina. La película para televisión tiene elementos notables de la pantalla chica, pero es un ejercicio más que inquietante sobre cómo usar adecuadamente los recursos del género para infundir el máximo miedo posible cuando no hay elementos sobrenaturales.

Turner & Hooch (1989)

Un poco difícil decidirse entre esta y K-9 con James Belushi, porque ambas presentan premisas similares, pero Turner & Hooch es un poco más realista, y la fuerza cómica de Tom Hanks era inigualable. Un detective debe adoptar al perro de un hombre muerto para encontrar al asesino, pero claramente las cosas con el indomable animal comienzan a salirse de control, hasta que termina convirtiéndose en el compañero que no quería tener. Lágrimas garantizadas, además de muchas risas.

Doctor Dolittle (1998)

Allá por los años cuando Eddie Murphy todavía seguía siendo simpático sin mucho esfuerzo, terminó haciendo el remake de la película homónima donde un doctor escucha sin razón alguna a los animales, y los entiende. Cuando los animales descubren que es así, comienzan a acercarse a él para ser tratados y descubrimos que la hipocondría no es exclusiva del hombre. Esta es un poco tramposa porque hay un montón de animales, pero solo por la escena del perro en la veterinaria vale la pena. Muchas especies, muchas bromas, y muchos momentos simpáticos, además de las voces de Ellen Degeneres, Chris Rock, Albert Brooks y John Leguizamo.

Isle of Dogs (2018)

La fantástica obra stop-motion de Wes Anderson no es solo una oda al amor canino sino también al cine japonés, y la mezcla que hace es divertida, entrañable, y visualmente encomiable. La trama sigue a un chico que se aventura a recuperar a su perro que fue abandonado en una isla remota alejada de la isla japonesa. Está contada desde el punto de vista de los perros, que se comunican en un idioma inglés inteligible, mientras que los humanos solo hablan en japonés. Es un genial recurso para meternos de lleno en el mundo de los canes, y así conquistarnos con su adorable travesía.

Marley & Me (2008)

No hay nada más emotivo que la historia completa de un perro, desde que adopta a sus compañeros humanos, hasta que le llega su hora de irse pacíficamente. Una comedia familiar con Owen Wilson y Jennifer Aniston que emociona desde el primer minuto, y no disminuye en energía durante todo el relato, retratando la vida de una familia desde que empieza a formarse hasta que crece en amor y cariño, dejando una marca indeleble que afecta a todos por igual.

Frankenweenie (2012)

Tim Burton volvió un poco a sus raíces en medio de varios trabajos decepcionantes con la simpática historia de un perro resucitado por su dueño homenajeando directamente a Frankenstein de Mary Shelley. Luego de una muerte accidental, el pequeño Victor revivirá a su fiel compañero, aunque luego este empezará a causar destrozos entre sus vecinos. Stop-motion, una fotografía grandiosa en blanco y negro, y un relato tierno acerca de la amistad entre un niño y su perro Sparky más allá de la muerte.

Umberto D. (1951)

Una de las obras más importantes del Neorrealismo Italiano, dirigida por Vittorio De Sica, es la historia de un hombre de la tercera edad y su desesperado intento por mantenerse con vida y mantener con vida a su perro en medio de la desolación de la posguerra. Como la mayoría de los casos del movimiento, actores novatos y una ambientación muy real hacen que el sacrificio de ambos personajes se sienta de forma mucho más visceral.

Old Yeller (1957)

Uno de los clásicos más grandes del «cine canino», acerca de un niño que se encariña con un perro callejero y todas las aventuras que experimentan juntos mientras la familia lucha por subsistir y el papá está lejos trabajando en una unidad de ganado. Es uno de los ejemplos más perdurables del cine «coming-of-age», retratando la madurez de un chico que debe enfrentar los difíciles obstáculos de la vida en compañía de su fiel amigo de cuatro patas.

¿Qué película con animales recuerdan que haya que ver de nuevo?

Acerca de Emmanuel Báez 2705 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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