Las películas de la saga Harry Potter, de la peor a la mejor

«El niño que sobrevivió». A lo largo de una década, las aventuras de Harry Potter y sus amigos Ron y Hermione encantaron a una generación de espectadores ávidos de experimentar la saga cinematográfica más relevante e influyente en lo que va del siglo. Los estudiantes y maestros de Hogwarts lograron toda clase de récords en taquilla, y hasta el día de hoy es una de las franquicias más taquilleras de todos los tiempos. Las películas fueron nominadas a 10 premios Óscar en total, y tres de ellas fueron las cintas más vistas del mundo en sus respectivos años de estreno. A casi veinte años del estreno de la primera entrega, clasificamos estas mágicas películas, que se convirtieron en un ícono de la cultura moderna y la solidez cinematográfica.

8. Harry Potter y la Cámara de los Secretos (2002)

Con 161 minutos de duración, la segunda entrega de Harry Potter es la más larga de la saga. Esto se debe a que La Cámara de los Secretos no se limita a ser una mera adaptación, sino que desarraiga con minuciosidad el material original, como si se tratara de una copia calcada. Esto no constituye un defecto en sí, pero le resta calidad a una película que se podría haber beneficiado con la ausencia de ciertas subtramas y elementos convenientes que facilitaron la narrativa. Es ligeramente más oscura que su predecesora, y contiene notables mejoras en los efectos visuales, en especial en las escenas donde aparece el basilisco. Desarrolla a la perfección la intriga y los actores realizan un trabajo maravilloso, con un destacado Kenneth Branagh como el inexperto profesor Lockhart, pero sencillamente no logra alcanzar al resto de la franquicia.

7. Harry Potter y la Orden del Fénix (2007)

La adaptación menos apreciada por los fanáticos del niño que sobrevivió – entre los cuales me incluyo – no se ganó esa infame denominación sin motivos. Luego de una serie de cambios detrás de cámaras, el guionista Steve Kloves declinó su participación en la película, mientras que David Yates asumía el rol de director, esta vez hasta el final de la saga. Y es que, como adaptación, La Orden del Fénix hace un pésimo trabajo llevando a la pantalla grande todo aquello que hace del libro una hazaña afrodisíaca. Yates se enfoca en el personaje de Harry, exteriorizando su extenuante soledad y melancolía, al mismo tiempo que desarrolla su personalidad como ninguna otra película de la saga. La aberrante Dolores Umbridge hace presencia, con una icónica interpretación de Imelda Staunton, y el anticipado duelo entre Voldemort y Dumbledore no decepciona. Es una pena que no se logró capturar el espíritu rebelde de la novela, pero si de algo sirvieron estos detrimentos técnicos y narrativos, fue para que Yates haya puesto un poco más de madurez al resto de sus trabajos.

6. Harry Potter y la Piedra Filosofal (2001)

La Piedra Filosofal es una fantástica y emocionante introducción al Mundo Mágico. La película funciona a la perfección como un vasto preámbulo que establece a los personajes, los lugares y la historia. Chris Columbus y Steve Kloves adaptaron la primera novela a la precisión, pues la película comprende el espíritu jovial y aventurero del libro. Sin embargo, elementos esenciales como el CGI y algunas actuaciones infantiles no han envejecido muy bien, considerando que es una película relativamente nueva. La Piedra Filosofal recibió dos nominaciones al Óscar y fue la película más taquillera de 2001. La banda sonora de John Williams y el escrupuloso diseño de producción son los puntos más altos de esta cinta, llena de escenas icónicas como el primer vistazo a Hogwarts y el partido de Quidditch, pero que evidencia con creces el paso del tiempo y la evolución cinematográfica de la saga.

5. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 1 (2010)

La primera parte del gran final de Harry Potter es una película de ritmo lento en comparación con su sucesora. El largometraje de 146 minutos de duración es el primero de la saga cuya historia no se ubica en Hogwarts, y en su lugar tiene al trío protagonista viajando a lo largo y ancho del Reino Unido. Es una historia que construye el suspenso con pausas y dramatismo, pero el verdadero clímax recién llega en la segunda parte. No obstante, funciona bastante bien como una cinta individual, pese a que algunas escenas podrían haberse retratado de manera distinta, y se sostiene con el talento actoral de los protagonistas. Las Reliquias de la Muerte Parte 1 entrega momentos memorables como la animación de la Fábula de los Tres Hermanos y el improvisado baile entre Harry y Hermione, pero al igual que los defectos de esta película, son escasos, y no hay nada realmente extraordinario en su desarrollo general.

4. Harry Potter y el Cáliz de Fuego (2005)

No hay nada raro o singular en esta adaptación del cuarto libro de Harry Potter, y es exactamente esto lo que la convierte en una experiencia favorable. Mike Newell tomó la silla del director para contar la película más enérgica y emocionante de la serie hasta el momento, donde la estructura de novela policíaca – característica de casi todas las películas de la lista – se hace más plausible que nunca. Los personajes principales evolucionan al mismo tiempo que las cosas se vuelven más oscuras en la trama, hasta que el vaticinado regreso de Lord Voldemort toma lugar en el clímax del largometraje. Posee todos los elementos en las dosis correctas, aunque quizás algunas situaciones cómicas queden forzadas, pero balancea el drama adolescente con la acción y el peligro de manera ideal. Lo único que lamento es que no hayan podido narrar la historia completa que concierne a la familia Crouch, que corresponde a la resolución adecuada de la intriga y misterio que se desarrolla en la película.

3. Harry Potter y el Misterio del Príncipe (2009)

La sexta entrega de la saga es un deleite cinematográfico de principio a fin. David Yates y Steve Kloves encontraron la manera de balancear los tonos cómicos y trágicos de esta película que resultó en una madurez inusitada en la narrativa vista hasta entonces. Las relaciones entre los personajes se vuelven más complejas, la vida en Hogwarts sucede con una calma macabra, a la espera de una tragedia que ve la luz al final de la película. Todo esto bajo uno de los logros más espectaculares que se haya visto en una película comercial: la creación de una atmósfera, un humor, de tono melancólico, casi nostálgico, que no solo acompaña la historia, sino que se integra en ella como un personaje más. Bruno Delbonnel fue nominado al Óscar por su trabajo en la fotografía de la cinta, que es la más brillante de toda la saga, y junto al compositor Nicholas Hooper y las actuaciones soberbias de los intérpretes – destacando a Alan Rickman, Emma Watson, Tom Felton y Michael Gambon – crearon una experiencia excepcional.

2. Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 2 (2011)

El anticipado final de la saga superó cualquier expectativa que los fanáticos construyeron con los años. Las Reliquias de la Muerte Parte 2 entrega una asombrosa culminación llena de secuencias de acción, muertes trágicas y enfrentamientos épicos. Es la entrada más potente de toda la serie, y también la más emotiva. La escena de los recuerdos de Snape – que merece una ovación por sí sola – es retratada con prodigioso sentimentalismo, y tras conocer el pasado de este personaje, cambia por completo la historia que creíamos conocer. La cinta fue la película más taquillera del 2011 y recibió tres merecidas nominaciones al Óscar. Es un final alucinante, que podría haber salido mal de muchas maneras, pero concluyó con éxito la travesía de Harry y sus amigos.

1. Harry Potter y el Prisionero de Azkaban (2004)

Alfonso Cuarón tuvo su paso por la saga Harry Potter y dirigió la película más centrada, redonda y mágica de toda la serie. El Prisionero de Azkaban sobresale entre las otras adaptaciones al llevar la magia del libro más allá de los límites del cine, creando el trabajo cinematográfico más sólido y aclamado de la saga. Al igual que El Misterio del Príncipe, la tercera película se distingue con facilidad gracias a su fotografía, de un estilo gótico, sus memorables escenas y logrados efectos especiales. El trabajo de Cuarón es absolutamente excepcional, desde su dirección de actores hasta el uso de la cámara. Para una película que utiliza viajes en el tiempo en su tercer acto, es bastante impresionante lo bien que funciona, en parte gracias al elenco, que da lo mejor de sí en una película que, con el riesgo de sonar redundante, está llena de magia.

Acerca de Maximiliano Núñez 131 Articles
Redactor y crítico de cine. Amante del cine independiente.

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