‘The Texas Chain Saw Massacre’, todas las caras del horror y la violencia

Flashbacks de Terror es un rincón en donde recordamos a las películas más memorables que marcaron un antes y un después en el cine de terror.

Estados Unidos se enfrentaba a una época de incertidumbre a principios de los años 70, cuando Tobe Hooper, entonces un asistente de director que trabajaba en la Universidad de Texas, comenzó a desarrollar una macabra historia en respuesta a la capciosa atmósfera política bajo la que estaba sumida su nación. Inspirado por la acrimoniosa cobertura de las noticias y los crímenes de Ed Gein, un notorio asesino y profanador de tumbas que también sirvió de inspiración para aclamados largometrajes como Psycho (1960) y The Silence of the Lambs (1991), Hooper dirigió y coescribió The Texas Chain Saw Massacre, su trabajo más influyente en el género de terror. El filme fue baneado en varios países y numerosos cines de Estados Unidos dejaron de exhibirlo por su contenido violento. La crítica tampoco fue muy amable en su recepción, pero desde entonces la cinta es considerada la más grande precursora de los subgéneros slasher y gore, y una de las mejores películas de terror de todos los tiempos.

The Texas Chain Saw Massacre sigue a Sally Hardesty (Marilyn Burns), su hermano Franklin (Paul A. Partain) y sus amigos Jerry (Allen Danziger), Kirk (William Vail) y Pam (Teri McMinn), quienes visitan la tumba del abuelo de los Hardesty en Texas, en medio de reportes que advierten vandalismo y profanación en las tumbas. En el camino, recogen a un autoestopista (Edwin Neal) que los aterroriza quemando fotografías y cortándose la mano. Luego de deshacerse de aquel perturbador personaje, los amigos deciden visitar la vieja y abandonada casa del abuelo de los Hardesty. Lo que ellos desconocen que cerca del inhóspito lugar reside Leatherface (Gunnar Hansen), el hermano del autoestopista, que utiliza una máscara de piel de humana y una sierra para asesinar todo ser vivo que encuentre a su paso. Uno a uno, los amigos se convertirán en las víctimas del enmascarado sicópata.

Filmada con un presupuesto y una agenda limitados, esta cinta se destaca por su fotografía estilo casera y su utilización de la violencia como un recurso para impresionar a la audiencia, pero siempre dentro de distintas temáticas que establecen su curso. The Texas Chain Saw Massacre puede considerarse una sátira de la vida estadounidense contemporánea, pues Leatherface y su familia son caracterizados como víctimas del capitalismo, ya que perdieron sus trabajos en el matadero al ser reemplazados por un método más moderno. Con particularidad, la escena de la cena parodia una representativa familia estadounidense; el dueño de la estación de gas como la figura paterna, Leatherface como la esposa burguesa y el autoestopista como el hijo rebelde.

La manera en la que Hooper emplea la violencia es uno de los puntos más discutidos y controversiales del filme. Mientras que el horror recae en estas escenas, la ausencia de un motivo o un trasfondo sicológico provoca una sensación de explotación gratuita de este recurso. Situándonos en el contexto histórico, el breve prólogo de la película que introduce la idea de que «la historia que van a ver es real» acentúa la intención del director en responder a los distintos sucesos gubernamentales que tuvieron lugar en ese tiempo, como el escándalo de Watergate, la crisis del gasoil y la guerra de Vietnam. La violencia no es más que la personificación de estos sentimientos compartidos por el pueblo estadounidense, pero es evidente que este tipo de análisis no era lo que las audiencias tenían en mente al ver un cuerpo humano siendo cortado en pedazos por una sierra. Existen incluso algunas teorías que sugieren que la película envía un fuerte mensaje pro vegano, dado que las personas son asesinadas, irónicamente, en un matadero, como animales. Hooper mismo declaró que se hizo vegetariano mientras filmaba la película, afirmando que «el corazón de la película, en cierta manera, es la carne».

Es innegable que, a pesar de sus detractores, The Texas Chain Saw Massacre tiene una influencia masiva sobre el género de terror. La aparición de un villano enmascarado, un arma asesina característica y la figura de ‘la chica final’ siguen construyendo el sendero por el que transitan las cintas de terror de hoy en día. Sentó un precedente para el horror cinematográfico y levantó las expectativas de la audiencia en todo el mundo. Tobe Hooper inspiró a una generación de cineastas que crearon sus propias obras célebres, pero siempre teniendo en mente al demente Leatherface y el sonido de su motosierra letal, que sigue sonando en los oídos del espectador mucho después de que pasan los créditos.

Acerca de Maximiliano Núñez 129 Articles
Redactor y crítico de cine. Amante del cine independiente.

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