El singular horror experimental de ‘Eraserhead’

Flashbacks de Terror es un rincón en donde recordamos a las películas más memorables que marcaron un antes y un después en el cine de terror.

Un extraño y monocromático mundo en el que las cosas más singulares suceden sin explicación aparente nos presenta David Lynch en su ópera prima, Eraserhead. Inspirada en los trabajos de Franz Kafka y Nikolai Gogol, la cinta se convirtió en un clásico de culto tras su estreno en 1977, y es considerada una de las películas más extrañas y alucinantes del cine.

Jack Nance, quien se convertiría en un asiduo colaborador de Lynch (Dune, Twin Peaks, Wild at Heart), interpreta a Henry Spencer, un particular individuo reservado y serio, que, junto a su novia Mary X (Charlotte Stewart), tienen un bebé. Sin embargo, Mary no está segura de que lo que dio a luz es humano. La criatura – ruidosa, deforme y horrible – harta a su madre a los pocos días de vida, por lo que lo abandona y lo deja a cargo de Henry, que comienza a experimentar las más extrañas visiones que parecen estar relacionadas con su hijo.

De principio a fin, Eraserhead parece una pesadilla plasmada en el cine. La minimalista puesta en escena, las situaciones que rozan el paroxismo de lo ridículo y el estilo surrealista de la historia son algunos elementos que Lynch convertiría en su sello permanente y serviría como inspiración para la nueva generación de cineastas, pero que en Eraserhead están dispuestos de manera fresca y original.

El diseño de sonido es uno de los más deslumbrantes y tétricos que se haya escuchado en la pantalla grande. Supervisado por el mismo Lynch, el sonido y la música se convirtieron en elementos definitivos en la esencia de la película. El sonido de ambiente industrial, oscuro e inquietante, dan la sensación de estar observando un mundo que se encuentra paralelo a la realidad y al mundo de los sueños. Tal vez sean los verdaderos sonidos del lugar, o tal vez solo suenen en la confusa y misteriosa mente de Henry, pero sin duda alguna colaboran a evocar una sensación de ambivalencia y desasosiego.

Así mismo, la nostálgica canción ‘In Heaven’ escrita por Peter Ivers e interpretada por la señorita en el Radiador (Laurel Near) establece el momento musical en el cine de Lynch, un elemento presente en casi todas sus películas a partir de allí.

Dado que Lynch raras veces habla de sus propios trabajos, la temática del filme ha sido debatida considerablemente entre los espectadores y expertos. El miedo a la paternidad es uno de los tópicos más claros de Eraserhead; las dificultades de Henry en la crianza de una criatura desconocida, ruidosa y completamente irracional son retratados con bastante naturalismo considerando el contexto en donde se encuentran. También se están presentes temas como la concepción y la sexualidad. En la escena inicial de la película, podemos apreciar una extraña fecundación que, como vemos luego, resulta en el nacimiento de la criatura, que tiene una forma similar a la de un espermatozoide.

La verdad es que nunca sabremos exactamente qué es lo que David Lynch quiso mostrar en Eraserhead, de ahí radica su inaudito encanto: en el misterio de las cosas. Su debut cinematográfico se convirtió en prueba irrefutable del exitoso futuro que le deparaba en ese entonces, transformando y rompiendo los límites de la narrativa americana del cine. Cada uno es libre de interpretar esta espeluznante y magnífica cinta. Eso sí, una vez que la hayan visto, no la olvidarán jamás. Un festín para los inadaptados y amantes del horror avant garde.

Acerca de Maximiliano Núñez 101 Articles
Escritor ocasional, aficionado al arte y amante del cine independiente.

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