‘Emma.’ es una vigorosa adaptación del clásico de Jane Austen

La ilustre carrera de Autumn de Wilde como fotógrafo profesional en Hollywood le deparaba tarde o temprano una aventura más profunda en el mundo cinematográfico. Su debut como director en Emma. le presagia un futuro prometedor, pero también es prueba del valor de las experiencias y los conocimientos priores a la hora de posicionarse detrás de cámaras. Emma. es una interesante y contemporánea toma de la novela homónima de Jane Austen escrita en 1815, la tercera adaptación americana de la obra, precedida por Clueless (1995) con Alicia Silverstone y Emma (1996) con Gwyneth Paltrow. Emma nunca tuvo una adaptación que podría considerarse «definitiva», a diferencia de otras adaptaciones de Austen como Pride and Prejudice (2005), por lo que esta versión toma posesión de esa ligera ventaja.

El guion firmado por Eleanor Catton nos presenta a Emma Woodhouse (Anya Taylor-Joy), una joven de 21 años cuya principal ocupación parece residir en interpretar el papel de casamentera con sus allegados más cercanos, actividad que le brinda mucha satisfacción. Tras el matrimonio de su dama de compañía, Emma encuentra su reemplazo en la inocente Harriet Smith (Mia Goth), que representa un nuevo desafío en su haber. Decidida a encontrarle un pretendiente ideal, los sentimientos de Emma y Harriet se entrelazan con los de los tres apuestos jóvenes: el vicario Elton (Josh O’Connor), Frank Churchill (Callum Turner) y George Knightley (Johnny Flynn).

Es habitual que las películas de época encuentren un balance ideal entre el melodrama y el humor, pero aquí la comedia predomina por completo sobre el drama. Emma. profundiza sus personajes a través de las conversaciones más triviales, que nos dan un vistazo a sus verdaderas intenciones. En gran parte, el guion hace un buen trabajo construyendo escenas fluidas y fáciles de seguir, con el matiz característico de las novelas de Austen, y los diálogos están escritos con pulcritud y una inteligencia mordaz, que beneficia el tono humorístico de la cinta. El diseño de producción y el de vestuario son dos elementos que constituyen un personaje más en la película, que se integran a la historia con elocuencia inherente y que forman una parte esencial de la apacible construcción visual del filme.

La dirección de Autumn de Wilde es delicada y al mismo tiempo llena de vigor. Hay cierta belleza en la energía con la que se mueve la cinta a través de las distintas situaciones con las que se encuentra, con un margen especial de las miradas y reacciones. Taylor-Joy es una elección particular para el rol protagónico, pero se desenvuelve con auténtica vivacidad ante la cámara. No se queda atrás Goth, que captura el espíritu introvertido y despistado de la inexperta Harriet. Y como el apuesto señor Knightley, Johnny Flynn brinda una interpretación muy sólida considerando su limitado rango de emociones en la película. En papeles más secundarios, pero no por eso menos llamativos, están Miranda Hart, Josh O’Connor, Tanya Reynolds y Bill Nighy, quienes aportan la dosis de drama y humor necesarios para continuar la trama.

Emma. tal vez no sea el ejemplo perfecto de una adaptación de Jane Austen que ve la luz en la pantalla grande, pero su historia familiar y su carisma dinámico son suficientes para mantener al espectador más que interesado en una historia que entreteje las relaciones y los sentimientos humanos de la manera más hilarante posible. Con las salas de cine cerradas debido a la pandemia del coronavirus, Emma. es una perfecta elección para disfrutar de una película en casa. Si algo dejó en claro esta tercera adaptación del romántico clásico literario, es que todavía hay un lugar y un público para los dramas de época en el mundo del cine actual.

Acerca de Maximiliano Núñez 123 Articles
Redactor y crítico de cine. Amante del cine independiente.

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