‘The World to Come’, un poético pero deprimente romance de época

Un romance prohibido y rechazado por las convenciones sociales y morales de la época… Todos sabemos como continúa y como terminan esas historias. La obra maestra moderna Portrait of a Lady on Fire (2019) inició un boom que impulsó a varios cineastas a ofrecer sus propias visiones y propuestas. Le siguió Ammonite (2020) de Francis Lee y ahora Mona Fastvold nos presenta The World to Come, una adaptación que continúa la misma temática que sus predecesoras espirituales, pero que de alguna manera se las ingenia para ser más melancólica y deprimente que las anteriores.

Ambientada en algún momento del siglo XIX en la frontera noroeste de Estados Unidos, Abigail (Katherine Waterston) y Dyer (Casey Affleck) son un matrimonio quebrado tras la muerte de su pequeña hija. Su monótona e infeliz existencia se mueve un poco con la llegada de unos nuevos vecinos, Finney (Christopher Abbott) y su esposa Tallie (Vanessa Kirby), quienes alquilan una casa cerca de allí. Abigail y Tallie se conocen y forman un vínculo al instante, unidas por la infelicidad de sus matrimonios, su falta de hijos y sus aspiraciones intelectuales. Esta amistad pronto florece en un romance impulsivo que las lleva a cuestionarse si vale la pena seguir viviendo sus vidas separadas por sus respectivos matrimonios.

La película presenta navega a través de un poético guion escrito por Ron Hansen y Jim Shepard. Los diálogos y narraciones en voz off son hermosos, aunque estos últimos se utilizan de manera excesiva. La química entre Waterston y Kirby es magnética, pero tiene pocas oportunidades brillar, ya que la película deja su romance de lado para enfocarse en una narrativa que se empecina en resaltar los aspectos mundanos y tristes de la vida cotidiana, mientras ambas mujeres solo logran lamentarse lo miserable e infeliz de sus matrimonios. Sus contrapartes masculinas, Affleck y Abbott, funcionan como meros obstáculos para la felicidad de sus esposas, lo cual considero un gran desperdicio de talento, ya que ambos son muy buenos actores. No se siente como una historia completa y a pesar de que Abigail y Tallie se aman, no parecen estar dispuestas a hacer demasiado al respecto a su propia felicidad, como si esto dependiera de su relación.

Donde la película si logra ser memorable es en la parte técnica. La banda sonora de Daniel Blumberg es hermosa e inquietante al mismo tiempo y la fotografía de Andre Chemetoff resalta la cotidianeidad rústica de la ambientación y el lugar. Con algo más de enfoque en el romance de sus protagonistas, quisiera creer que The World to Come podría haber sido una muy buena adición a este boom de romances prohibidos de época. A pesar de esfuerzos, no logra convertirse en una película redonda, pero la recomiendo por las buenas actuaciones de las dos protagonistas que suman un interesante aspecto narrativo a sus carreras.

Acerca de Maximiliano Núñez 154 Articles
Redactor y crítico de cine. Amante del cine independiente.

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