‘Star Wars: El Ascenso de Skywalker’ es el descenso hacia el sinsentido

Pasaron casi treinta minutos desde el inicio de la última película de Star Wars, cuando me percaté de que la misma no había tenido un solo minuto de respiro. Desde que empieza, la banda sonora de John Williams acompaña con ensañamiento la dirección de J.J. Abrams, conformando así un completo ataque a los sentidos. Esta última entrega de la nueva trilogía de la era Disney parte de una premisa evidente y cobarde: invalidar la búsqueda filosófica propuesta por Rian Johnson con The Last Jedi, que se salió con la suya al hacer una película cargada de introspección, autocrítica, y sabiduría, de una forma que la saga no había hecho hasta ahora, al menos no más allá de simples diálogos.

Pero inclusive si omitimos cualquier comparación y tratamos a esta conclusión de forma independiente por el bien del propio análisis, nos encontramos con un producto que no se destaca por sobre la mayoría de las producciones que se enmarcan dentro del mismo género. A nivel formal, Abrams sufre una recaída como un drogadicto volviendo a sus peores hábitos, aquellos que le hicieron fallar con Star Trek Into Darkness, también una secuela a un nuevo retorno. De su parte no hay una búsqueda estética ni narrativa, sino una mera asociación entre la cámara y el espacio que habitan los personajes, acompañando la acción y la aventura sin preocuparse en que estas posean una base argumentativa sustancial.

Lo poco que puedo decir para salvarlo de este despropósito es que, así como la mencionada película de la franquicia contraria, esta culminación tiene como base un guion con muchos problemas, por lo que es difícil que una realización, por más bien ejecutada que pueda llegar a estar, consiga taponar las decisiones a nivel libreto. Tal vez el estilo de Abrams sea más idóneo para películas como Mission: Impossible 3, que sigue siendo una de mis favoritas, o títulos más contenidos como Super 8, pero así como Steven Spielberg -a quien pretendía imitar sin éxito alguno-, debería encargarse de su trabajo como director, y dejar el guion a alguien más competente en lo que respecta a hilos argumentales, desarrollo de personajes, arcos narrativos, o diálogos.

La trama inicia con Rey entrenándose en la Fuerza bajo la supervisión de Leia, cuando llega la noticia de que Palpatine sigue vivo de alguna forma y amenaza de nuevo a toda la galaxia. La mayoría de las situaciones que atraviesan luego los protagonistas se recuestan en la respuesta de que «de alguna forma sucedió tal cosa», aunque nadie se toma el tiempo de ahondar en lo sucedido. Es probable que durante la primera media hora la película haya tenido alguna que otra pausa momentánea, pero la sensación de agobio generada por la aceleración imparable de la trama, y la sucesión irrisoria de escenas de acción, además de personajes corriendo de un lado a otro en busca de un McGuffin sacado de la galería de objetos absurdos de ciencia ficción, no hacen más que confundir para que uno no se concentre en el sinsentido del desarrollo.

Es como si Abrams hubiera visto cien veces Mad Max: Fury Road, y se le ocurrió que un filme-persecución en el universo Star Wars sería la mejor forma de terminar la trilogía, pero el resultado no es menos que abrumador. Es doblemente lamentable teniendo en cuenta la austeridad de la película anterior, que no solamente usa el silencio para transmitir emociones más contundentes, sino que se atreve a desmitificar conceptos, recontextualizándolos a un nivel más terrenal, invitando a debates mucho más allá de la propia mitología. El único debate interesante que se puede extraer de esta es sobre el uso de la nostalgia como arma de doble filo, y la desesperación de una corporación por recuperar la venta de juguetes.

Todo en El Ascenso de Skywalker parece producto de la mente del fanático más recalcitrante de la saga. Es complaciente con la mayoría de los reclamos que surgieron después de The Last Jedi, y por eso no es más que un conjunto de situaciones mal hilvanadas que solo tienen como objetivo presentar elementos que hacen delirar al menos exigente de los espectadores. ¿Querían peleas de sables? Lo tienen a tutiplén. ¿Querían guiños a elementos de todas las películas pasadas? Hay algo en cada secuencia. ¿Querían llorar por ver una última vez a sus personajes? Todo es manipulación emocional. Lo que no encontrarán es el menor atisbo de desafío intelectual.

Los actores hacen todo lo posible por convencer, y mayormente lo logran. Daisy Ridley tiene un vigor envidiable, y realmente merecía una mejor película, viendo todo lo que su personaje creció hasta ahora. Así también Adam Driver, aunque a él se lo nota un poco más resignado (días atrás se estrenó el drama Historia de un Matrimonio, donde emana una energía actoral notablemente superior). El resto del elenco, conformado por regresos y adiciones, está bien, aunque la adorable y esperanzadora Kelly Marie Tran queda relegada como Rose Tico a un rol mínimo, lo que resulta ridículo ya que es una de las protagonistas principales de la película anterior. Puedo entender que algunos no hayan quedado satisfechos con su personaje, pero hacerla desaparecer de esta manera prueba que la cohesión entre películas es lo que menos les interesaba.

Sin embargo, es la situación de Carrie Fisher la más penosa de todas. La actriz falleció antes del estreno de The Last Jedi, y para su última aparición aprovecharon algunos materiales de archivo que no fueron usados antes. Obviamente se siente falso, como si se tratara de la tarea de edición de un estudiante que está mezclando películas como experimento, y es sumamente vergonzoso ver sus escuetas escenas. Su breve presencia está acompañada de la música de John Willliams buscando manipular de cualquier manera para evitar que uno piense en las preguntas que quedan en el aire con su personaje, pero tampoco importa mucho porque esa es la característica principal de la película: es una acumulación de incógnitas que pisotean la lógica interna y una sucesión de decisiones destinadas a atenuar caprichos malintencionados de fans incapaces de pensar más allá de sus propias narices.

Acerca de Emmanuel Báez 2675 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix.

13 Comentarios

  1. Yo la verdad no entiendo que esperan de una película? Yo voy es a entretenerme y escapar de la vida diaria, que carajos tiene que ver si el argumento es instructivo? Si toda película de ciencia ficción es eso, ficción y nada más., quieren una película que te hable de moralidad o sea instructiva voy a un teatro donde ponen cine cultura. No entiendo como quieren una película con una arguntativa filosófica y coherente si apenas son dos o tres horas de la misma. Personas como estas son las que hacen spoilers que acaban con aquellas personas que quieren ir a verla. Yo recomiendo a todos que vean las películas y saquen sus propias conclusiones y no dejen que personas que no saben el riterio de cada individuo elija por ellos. Por último les recuerdo que la mayoría de las veces muchos críticos hablan bien o mal dependiendo como dicen en mi país «como voy yo ahí».

    • Más que crítico de cines eres un hortera. La octava entrega es la peor película de Star Wars que ha habido en la historia y sin duda ésta está entre las mejores

    • Concuerdo plenamente… pretender y esperar que Star Wars (la trilogía original, o las 9, o una por una) sea comparable a El Padrino, o que nos enseñe filosofía en 2hrs y más, es igual a esperar que llueva oro del cielo.
      Uno va al cine a muchas cosas (distraerse, evadirse, reír, emocionarse, aprender, etc.), y eso depende de cada espectador… que ésta película tiene vacíos, los tiene, igual que la mayoría, pero tiene momentos bien logrados, y no solo apelando a la nostalgia. No es la 8va maravilla del mundo, pero tampoco es la peor película del año. Cumple, se entiende dentro de la trama general, cierra la mayoría de las historias, y sobre todo, entretiene bastante. Hay que ser demasiado amargado para salir enojado del cine… vas a disfrutar, y lo logra casi siempre.
      Eso sí, es mejor que la anterior, y equilibra bastante bien drama, humor, nostalgia…
      Es recomendable.

  2. A esta no la he visto ni la veré, pero tanto esta, como The Last Jedi, como The Force Awakens, son todas pésimas, pésimas. Decir que «The Last Jedi» tenía «sabiduría», por favor. Un argumento sin sentido que ha llevado directamente a esta otra película que parece hacer menos sentido aún. Solo la trilogía original (IV, V, VI) es buena, y aún así, sobrevalorada, como si fuera una religión. Basta, se acabó, a otra cosa.

  3. Buen review, concuerdo con el puntaje. Sigo pensando que The Last Jedi la cago mundialmente y ya fue demasiado tarde para salvar la historia, habia que terminarla sea como fuese para pasar a lo siguiente y bueno, ya que… vamos a darle a los fans lo que quieren ver nomas ya. Que descansen en paz los Skywalkers. Realmente necesitan darle a alguien con capacidad el control creativo de la franquicia, tanto con amor al universo como con las habilidad de incursionar en nuevos rumbos. Como nota, a mi particularmente me molestaba que siempre se aparecian en segundos de aqui para alla… «Tenemos que ir a tal parte…», BOOM… jajajaja

  4. No tiene caso verla al menos no en el cine. Abrams no es un genio, pero creo que ni el mismísimo Lucas podría arreglar ahora Star Wars. Era una tarea más que titánica, imposible

  5. Totalmente de acuerdo con la crítica, la octava película es, con permiso del imperio contraataca, la mejor película de Star Wars. Se alejaba de toda la parafernalia típica de la saga para mostrarnos una nueva forma de ver el universo. Qué pena me dan los fanboys.

    • Emmanuel Báez te aconsejo de cambiar de trabajo como crititico eres malisimo si la comaparas con la anterior es una obra de arte yo la he disfrutado
      Accion
      Entreno jedi
      La fuerza
      El lado oscuro
      Batallas en el espacio
      Sables lazer
      Batallas en planetas

  6. Por favor, deja de defender el episodio 8, fue horrible de punta a punta, sin una sola gota de argumento. La 9 por lo menos trae algo de acción, que ya con eso, supera a su predecesora.

  7. Me duele que digan que este bodrio fue mejor que The Last Jedi. Realmente no pueden ver más allá de sus narices los fans de esta franquicia. Llega una persona y hace algo fuera de lo usual, centrándose en el aspecto psicológico de los personajes más que nunca y tomándolos de forma realista y la odian, por no tener suficientes sables láser.
    Ya tuvieron lo que querían ahora, pueden por fin dejar de llorar y espero sentirse satisfechos porque gracias a ustedes SW es y siempre será la misma cosa. No dejaron que evolucione más allá.

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