‘Relic’, un escalofriante giro a la historia de casa embrujada

Desde la magistral The Witch (2015) de Robert Eggers, las películas de terror del panorama independiente han adoptado la tendencia de brindar un significado más grande de lo que se ve a simple vista, al mismo tiempo que construyen un terror atmosférico y lento. Esta amalgama tiene a los cineastas enfocados en narrar historias humanas a través de los elementos que caracterizan al género de terror, y el resultado depende de qué tan evidente es el mensaje que percibe la audiencia. Natalie Erika James presenta su ópera prima como parte de esta tendencia, que poco a poco va construyendo un patrón que se vuelve cada vez más previsible, pero que sigue siendo un deleite experimentar.

Relic nos muestra a tres generaciones de mujeres: la matriarca Edna (Robyn Nevin), una anciana con principios de demencia que desaparece sin dejar rastro. Su hija Kay (Emily Mortimer) y su nieta Sam (Bella Heathcote) viajan a su remota casa para encontrarla. Edna regresa un día, sin recordar donde estuvo, y poco después las mujeres empiezan a sospechar de la presencia de una entidad que habita la casa, y que comienza a tomar control de Edna. 

Las tres actrices brindan interpretaciones cautivadoras y emotivas. Nevin representa con pavorosa melancolía a la paranoica Edna, cuyo sentido de pertenencia se desvanece conforme avanza la película. Mortimer tal vez sea una de las actrices más infravaloradas de la última década, y aquí concibe con rigor los estados de Kay, toda su pena, su impotencia, y su culpabilidad. Heathcote por su parte, tiene a cargo las escenas más intensas de la cinta, y no defrauda al ponerle cara al horror que viven las tres mujeres dentro de la casa.

James realiza un prodigioso trabajo ocultando el significado genuino de la película hasta el desenlace, cuyo acto final es excelso. Una mezcolanza de horror, suspenso y acción, donde todas las piezas caen en su lugar, pero que todavía guarda algunas sorpresas. Y es que Relic no es mero entretenimiento. La directora introduce una profunda reflexión que está presente desde el comienzo de la película, etérea a simple vista. No obstante, una vez que este significado es desvelado, los horrores recientes pierden un poco de fuerza y da la sensación de que la película se reduce a una metáfora. Una buena, claro está, pero que se queda corta de explicaciones.

Relic representa un terror auténtico y conmovedor, que determina los sentimientos exactos que desea emular y los utiliza con precisión. El porqué de la preeminencia de esta película en la sociedad presente queda implícito, pero cabe destacar que tiene un impacto distinto del que tendría bajo otras circunstancias. Incluso sin su metafórico desarrollo, Relic entrega un horror elemental en estos tiempos difíciles. 

Acerca de Maximiliano Núñez 119 Articles
Redactor y crítico de cine. Amante del cine independiente.

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