‘Project Power’ desaprovecha su premisa y divierte fugazmente

Tengo un cariño especial por películas que olvido fácilmente pero me introducen actores o actrices que enriquecen el material y son más interesantes que las obras en las que participan, como es el caso de Dominique Fishback, quien en Project Power interpreta a una chica que se ve involucrada en una maquinación criminal y se deja llevar por sus instintos para hacer el bien. Comparte pantalla con actores de la talla de Jamie Foxx y Joseph Gordon-Levitt, y se mantiene de pie porque el guion guarda lo mejor para su personaje, aunque la premisa de la película no se aprovecha para algo original o moderadamente novedoso.

Mezclando acción y sci-fi con un acercamiento de superhéroes que evidentemente busca capitalizar el éxito del género y la ausencia de títulos de la factoría DC y Marvel Studios, la película sigue a tres personajes en una búsqueda perpendicular en medio del caos que está generando entre los jóvenes la aparición de una nueva droga denominada «Power», la cual despierta en los consumidores una habilidad sobrehumana durante cinco minutos. Gordon-Levitt interpreta a un detective que está haciendo todo lo que puede para tratar de disminuir el tráfico del producto, inclusive probando él mismo la droga para tratar de encontrar a los distribuidores.

Por otro lado tenemos a Foxx, que interpreta a un padre buscando a su hija, quien fue secuestrada por una organización criminal que parece tener relación directa con la producción de la droga, aunque al principio es apuntado como el principal sospechoso en la manufactura de la misma. Tanto Art (Foxx) como Frank (Gordon-Levitt) son caricaturas unidimensionales sin ningún desarrollo más allá de lo superficial, y junto a ellos hay otros personajes que aparecen y desaparecen con poca o nula profundización, como es el caso de Biggie (Rodrigo Santoro), que se introduce como típico jefe criminal en el prólogo pero no cumple una función realmente villanesca principal.

La dirección es de Henry Joost y Ariel Schulman, quienes hicieron dos películas de Paranormal Activity, además de Nerve (2016) y Viral (2016), y se muestran competentes con el material, teniendo en cuenta que desde el guion firmado por Mattson Tomlin ya no hay mucho que pueden usar para destacarse. Entre sus siguientes proyectos figura la adaptación del clásico videojuego Mega Man, y sería fácil imaginar el producto resultante si uno se fija en lo que consiguieron con esta película distribuida por Netflix. La misma también me recordó a Push, otro film de superhéroes con espíritu indie que se estrenó en el 2009 cuando el Universo Cinematográfico de Marvel estaba surgiendo, y que desapareció rápidamente de cines, aunque resultó entretenida.

Lo más interesante que deja esta producción es la presencia de Dominique Fishback, a quien inclusive no se le nota el hecho de que tiene como diez años más que el personaje que interpreta. Robin es una muchacha luchadora, con el sueño de rapear para vivir, aunque las dificultades financieras que atraviesa con la enfermedad de su madre hacen que se vea obligada a anotarse como distribuidora local de la droga «Power», lo que la pone en el camino de Art y Frank. Fishback tiene una energía muy atractiva y que deja una sensación residual, tal vez porque es el único personaje tridimensional en la película, aunque prefiero creer que se debe a que es un diamante en bruto.

No creo que Project Power cause una gran impresión en nadie que ya haya consumido suficiente del cine de superhéroes, por más que hablemos solo de las producciones fuera de los sellos grandes como Marvel Studios. Irónicamente, se siente como una explosión de efectos visuales y desaparece después de cinco minutos, tal como las drogas que consumen en la historia. También creo que una dosis de horror le hubiese funcionado mejor a la mitología que estaban intentando crear. Otro reciente título de Netflix que tiene más potencial y demostró cómo tratar a varios personajes de forma mucho más reflexiva es La Vieja Guardia, también enmarcándose dentro del género de superhéroes, pero con mejor sensibilidad. Esta cumple solo para disfrutar en el momento, se siente ligera por algunas secuencias de acción divertidas, y se digiere con suma rapidez.

Acerca de Emmanuel Báez 2709 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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