‘Potato Dreams of America’ presenta un Jojo Rabbit de naturaleza gay rusa americana [SXSW 2021]

Cobertura del Festival de Cine SXSW 2021.

Es la historia de un chico gay creciendo en la Unión Soviética junto a su madre, que acepta ser esposa por correo para poder sacarlos del país e ir a vivir a EE.UU. con la intención de darles un mejor futuro a ambos. El guionista y director Wes Hurley cuenta su propia historia, siguiendo el éxito de un cortometraje que estrenó en el 2017. Hay una clara inspiración en Jojo Rabbit de Taika Waititi y hasta elementos narrativos recientemente vistos en Dolor y Gloria de Pedro Almodóvar, y la mezcla es lo suficientemente buena como para entretener con un relato insólito que tiene el estilo que se merece.

La película se divide en dos partes claramente diferenciadas por el estilo visual. Primeramente nos situamos en la Rusia tras la disolución de la USSR, donde conocemos al pequeño Potato (Hersh Powers), que vive junto a su madre Lena (Sera Barbieri) y su abuela Tamara (Lea DeLaria), que no hace más que atosigarlos con cuestionamientos sobre el estilo de vida que llevan, aunque en el fondo hay una preocupación real basada en costumbres desactualizadas. Hurley encara toda esta parte como si se tratara de una obra teatral, con constantes planos generales donde se resalta la escenografía acartonada, y se exageran las interpretaciones, aunque la calidez del pequeño Powers y la joven Barbieri logran que no se resienta.

La segunda parte ya es en los EE.UU., y el estilo visual cambia a uno más realista. Ahí el joven Potato es interpretado por Tyler Bocock, mientras que su mamá es interpretada por Marya Sea Kaminski. El director se acerca más a sus actores con la cámara, lo que hace que el sufrimiento que atraviesan tenga más peso, aunque ninguno de los conflictos llega a adquirir intensidad suficiente como para agregarle algo de tensión a la aventura de ambos. A pesar del bullying que aguanta Potato y el miedo de su madre, que está casada con un norteamericano conservador de naturaleza violenta (interpretado bien por Dan Lauria), el aire de comedia nunca se despega de la obra.

La diferenciación entre los estilos está justificado, pero la falta de peso en los conflictos le restan gran fuerza a la historia. Se siente ligera en todo momento, y eso hace que se disfrute, aunque se siente como que los problemas que atravesaron fueron mucho más duros y problemáticos, especialmente hablando de un joven homosexual que debió sufrir por la ignorancia de todos, desde la escuela en Rusia, hasta por parte de sus nuevos compañeros en EE.UU., y ni qué decir de su padrastro en Norteamérica. En su versión infantil, tiene un amigo imaginario en la forma de Jesús (Jonathan Bennett), que realmente podría no haber estado, y no haría diferencia, aunque sus intervenciones son simpáticas.

Aunque no haya una profundización temática, Potato Dreams of America es una comedia que busca el lado positivo de sucesos penosos, y expresa correctamente los ideales y sueños de su realizador. Hay algo de amor por el cine mismo, ya que creció viendo películas norteamericanas, y se convirtió en su mayor pasión ya desde pequeño. Tampoco lo exploran lo suficiente, pero está claro que Hurley busca dejar un documento fantástico de su propia vida y hay una búsqueda del estilo propio que consigue que la película sea divertida y memorable a pesar de lo que no funciona.

Acerca de Emmanuel Báez 2754 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

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