‘One Night in Miami’, una interesante reflexión política y social

Regina King es una de las actrices más versátiles e interesantes que Hollywood tiene para ofrecer ahora mismo. Desde su carrera televisiva en American Crime (2015 – 2017) y Watchmen (2019) hasta su rol ganador del Óscar en If Beale Street Could Talk (2018), nos ha demostrado que tiene el talento necesario para construir cualquier rol. Así que, cuando anunció que dirigiría la adaptación cinematográfica de la obra dramática One Night in Miami, las expectativas eran altas, y me complace decir que no decepciona. No es una película particularmente memorable, pero lo considero el inicio de una prometedora carrera directoral.

One Night in Miami reúne a cuatro de las figuras más importantes de la cultura afroamericana del siglo XX: el activista Malcolm X (Kingsley Ben-Adir), el boxeador Cassius Clay, que luego sería conocido como Muhammad Ali (Eli Goree), el jugador profesional de fútbol americano Jim Brown (Aldis Hodge) y el cantautor Sam Cooke (Leslie Odom Jr.), en la ciudad de Miami en 1964. Por supuesto, esta reunión nunca tuvo lugar en la vida real, y con la excepción de Ali y Malcolm X, que llevaban una estrecha relación, no estoy seguro de que los demás se conocieron.  Los cuatro amigos se encuentran en una habitación de motel para celebrar la victoria de Clay en una lucha de boxeo. Pese a que llevan vidas muy distintas y sus pensamientos no van dirigidos al mismo lugar, los cuatro hombres encuentran lazos que los unen a pesar de sus diferencias. Pese a la excusa inocente en apariencia del encuentro, todos tienen un motivo en especial para estar allí, y sus verdaderas intenciones serán desveladas poco a poco.

Gran parte de la razón por la que esta película funciona es la dirección de actores de King. Tal vez algo intensa en algunos momentos, pero siempre justificada por el guion. Algo notable es que los acentos utilizados no están muy marcados como suele suceder en las películas sobre afroamericanos en el siglo XX. El elenco es lo mejor de la cinta y se nota que todos disfrutaron trabajar en el proyecto. Tal vez es por una decisión contextual histórica, pero los personajes de Ben-Adir y Odom Jr. cargan más peso dramático que los de los demás. Ambos actores tienen a su cargo los diálogos más importantes de la película y superan las expectativas con creces.

Casi toda la película transcurre en un solo lugar, dejando que la narrativa recaiga sobre los diálogos. El guion de Kemp Powers, adaptado de su obra, carece de un clímax aparente, pero los personajes y sus diálogos están tan bien construidos, que para cuando llega el final, se siente como una experiencia completa. La fotografía de Tami Reiker, aunque adecuada, no evoca ninguna sensación, sino que se limita a planos convencionales para este tipo de películas. One Night in Miami pone toda su fuerza actoral al servicio de su mensaje, lo cual funciona muy bien, y sirve como un excelente ejemplo de construcción de personajes. Es una película hecha para abrir diálogos sociales y políticos que demuestra el tipo de cine que siempre caracterizó a King como actriz: un espectáculo de relevancia social y racial.

¿Qué les pareció la película? Dejen su calificación y comenten!
Total: 0 Promedio: 0
Acerca de Maximiliano Núñez 149 Articles
Redactor y crítico de cine. Amante del cine independiente.

Sé el primero en comentar!

Deja un comentario :D