‘Nomadland’ entrega una íntima y magnífica travesía cinematográfica

[Próximo estreno en cines]

Chloé Zhao es una de las cineastas más cautivadoras del panorama cinematográfico internacional. Sus películas evocan emociones que son difíciles de encontrar en el cine hoy en día, que van acompañadas de un excelente desempeño técnico. Luego de la aclamada The Rider (2018) su voz prometía representar historias que la mayor parte de la gente ignora, pero que ella acoge entre sus brazos y las convierte en una experiencia inmersiva que, en ocasiones, deja sin aliento.

Nomadland representa un avance significativo en la carrera de Zhao, que se inició hace unos años con la profunda Songs My Brothers Taught Me (2015). Se puede decir lo mismo sobre Frances McDormand, quien protagoniza esta historia y brinda una de las mejores interpretaciones de su carrera en el rol de Fern, una mujer viuda que lo pierde todo durante la Gran Recesión. Decidida a no darse por vencida, Fern convierte a su furgoneta en su nuevo hogar, y se embarca en un viaje sin destino a lo largo y ancho de los Estados Unidos.

El camino en la carretera abierta es toda una odisea. A lo largo de su viaje, Fern conecta con otros individuos como ella –los ‘nómadas’ modernos– que rechazan el modo de vida capitalista, y en su lugar se dedican a viajar en sus furgonetas por todo el país, con trabajos temporales y viviendo una vida llena de imprevistos. Similar a The Rider (2018), Nomadland tiene a verdaderos nómadas en su elenco, quienes utilizaron sus nombres reales para la película e incluso improvisaron todos sus diálogos.

McDormand y David Strathairn, los únicos actores profesionales de la película, vivieron en furgonetas junto a Zhao y el resto del equipo durante la filmación de la película. Tal vez eso haya contribuido en que ambos entreguen un naturalismo insólito en el cine de Hollywood que Zhao pudo capturar con toda su esencia. McDormand conmueve y fascina al mismo tiempo con una actuación que ninguna otra actriz podría haber logrado, y la película constituye en un estudio de su personaje mientras enfrenta la vida con la frente en alto.

La sinopsis de Nomadland puede sonar como una versión idealista de la vida en la carretera, pero la verdad es que Zhao pone todo su empeño en no romantizar este estilo de vida, mostrándonos hasta los aspectos más indecorosos de la vida de los nómadas. Aun así, estos constituyen una revelación actoral impresionante. Los nómadas de la vida real Linda May, Charlene Swankie y Bob Wells van y vienen en la vida de Fern, y le enseñan todo lo que aprendieron durante su vida, con fascinantes monólogos que bien podrían ser cortometrajes en su propio universo.

La música de Ludovico Einaudi y la fotografía de Joshua James Richards ayudan a crear una experiencia mágica que sumerge al espectador en el intrínseco viaje de Fern. No solo estamos viendo la película, estamos allí junto a ella, con cada paso que da y con cada respiración que toma. La dirección de Zhao una vez más brilla por su naturalismo y su realismo, que casi se convierte en un documental. Pero Nomadland sigue siendo un trabajo de ficción, eminente en medio de un mundo de películas que todavía apuestan en hacer cine por amor al arte.

Acerca de Maximiliano Núñez 154 Articles
Redactor y crítico de cine. Amante del cine independiente.

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