‘Nocturne’ no aporta originalidad, pero sí una cautivadora historia

La obsesión de un artista para alcanzar la perfección es un tema que ya se ha explorado de muchas formas en el cine, con entradas recientes como Black Swan (2010) y Whiplash (2014), ambos sólidos trabajos cinematográficos que, al igual que sus protagonistas, hicieron lo posible por dar lo mejor de sí a su público. No estoy seguro de que Nocturne sea consciente de este hecho, pero sí lo es, fue un grave descuido de su parte no presentar un estilo o una presentación más original para su temática. Esto no es necesariamente malo; si uno sabe lo que le espera al ver la ópera prima de Zu Quirke, los resultados van de mixtos a positivos.

Juliet (Sydney Sweeney) es una prodigiosa pianista adolescente. Por algún motivo, siempre vivió bajo la sombra de su hermana Vivian (Madison Iseman), también pianista, a la que incluso sus padres consideran la estrella de la familia. Ambas estudian en el prestigioso conservatorio Lindberg, donde hace seis meses, la estudiante más talentosa del lugar, Moria (Ji Eun Hwang), cometió suicidio en el mismo recinto. Ambas hermanas compiten para el codiciado solo musical de la muestra anual del conservatorio, el honor más alto que cualquier estudiante puede alcanzar. Decidida a vencer a su hermana, Juliet consigue el libro musical de la fallecida Moria, y descubre escalofriantes secretos en él que podrían ser la clave para alcanzar la gloria… o el inicio de una pesadilla.

Este tipo de historias generalmente recaen gran parte de su peso en el rol protagónico, quien debe interpretar su papel con convicción y un gran rango actoral. Por suerte, Sweeney no decepciona, da lo mejor de sí como Juliet. Se nota que su buen trabajo en Euphoria (2019 -) le abrió muchas puertas, y estoy conforme con sus escenas más intensas. El resto del elenco no tiene demasiada oportunidad contra ella, aunque eso no significa que su trabajo sea menos meritorio.

Los visuales de Nocturne son atractivos, en algunos momentos quizás demasiado simples, y es probable que Quirke todavía no haya tenido demasiada experiencia tras la cámara como para atreverse a utilizarla con más énfasis y fuerza. Sin embargo, hay un ligero desequilibrio en la narrativa del guion: escenas que parecen pertenecer a una subtrama que nunca fue presentada, y por lo tanto no son cerradas. Nunca comprendemos realmente cómo Moria llegó a tener posesión del libro maldito, ni cómo funciona exactamente, ni quién está detrás de todo eso. Solo vemos a Juliet descubriendo los efectos que tiene en su vida personal y profesional, y me gustaría decir que eso es suficiente, pero debido a que la historia se presenta como algo sobrenatural, no sería correcto.

Ya sea con la mezcla de música moderna y clásica en la banda sonora, las alucinaciones (o visiones) de Juliet y las excelentes tomas de interpretación del piano, es innegable que Nocturne tiene su atractivo. Es una exploración profunda que personifica las inseguridades y los miedos de forma palpable para una audiencia que espera exactamente eso de ella. Claro, tal vez no sea la historia más original y su forma de mostrarnos esta temática reciclada tampoco, pero es prueba de que no se necesita ser un experto en cinematografía para lograr capturar al público y al mismo tiempo entregar un debut que, con el tiempo, tal vez se convierta en algo más grande. Si algo aprendimos de la historia del cine, es que algunas películas se olvidan, y otras envejecen de maravilla. Ya veremos que sucede con Nocturne.

Acerca de Maximiliano Núñez 132 Articles
Redactor y crítico de cine. Amante del cine independiente.

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