‘Nace Una Estrella’ emociona con música, romance, y los altibajos de la fama

La nueva versión de A Star Is Born prueba que algunos temas seguirán siendo relevantes en Hollywood, o en la industria del arte y entretenimiento en general, especialmente aquellos asuntos que tienen mucho que decir acerca de la misma industria, tanto lo positivo como lo negativo. Estoy seguro de que la mayoría hablará de la magnífica interpretación de Lady Gaga en el rol de Ally, y así también la entrega de Bradley Cooper como Jackson Maine, además de su visión como director, pero esta es definitivamente una película que tiene más fuerza si uno comprende a fondo el contexto que rodea a estas vidas ficticias, que fácilmente tienen mucho de realidad. A todo el mundo le gusta una buena historia de sueños que se cumplen. Hay suficientes de esas. Esta es una exploración de los altos y bajos de la fama, y la tragedia inevitable del declive de la popularidad.

Ally es camarera de día y cantante de cabaret de noche, aunque su talento claramente sobrepasa a todos los artistas que trabajan en el bar cuando cae el sol. Sin embargo, cuando Jackson ingresa al lugar simplemente buscando algo para beber y se topa con ella, le dice que no es su talento lo que la hace especial, sino la forma en la que dice lo que tenga que decir. Eso es demasiado certero en pleno 2018, donde abundan los talentos artísticos en una búsqueda rápida en YouTube. Cualquiera puede tener sus quince minutos de fama, pero son muy pocos los que llegan a tener una serie de características singulares para convertirse en algo duradero. La misma Lady Gaga es testamento de este mensaje, con inicios que se inclinan más hacia el pop comercial, pero que fue evolucionando con autenticidad.

Que sea una de las estrellas de la música contemporánea con más impacto en los últimos diez años la que protagonice esta historia en particular es una genialidad, y eleva el material más allá de la película misma, posibilitando una conversación muy interesante acerca de los caminos de la fama, el alcoholismo, y la familia. Algo me dice que el debate será minúsculo y no será el centro de atención, pero así como las versiones anteriores de A Star Is Born, el mensaje está ahí presente y su relevancia es atemporal. El guion firmado por Cooper, Eric Roth, y Will Fetters mantiene los puntos de la trama más importantes de las películas previas (el encuentro, la ascensión, el romance, el declive, y la tragedia) pero actualiza el escenario para un público actual que seguramente se sentirá muy identificado.

En lo que respecta a la dirección, Cooper realmente entrega una ópera prima soberbia que se mantiene alejada de artificios y melodramas para contar una historia sobre un mundo donde justamente abundan los artificios y el drama detrás de cámaras. La relación de Jackson con su hermano Bobby (fantástico Sam Elliot) tiene un desarrollo muy interesante alejado de clichés y con un desarrollo inesperado, con detalles que revelan un trasfondo de penas y desdichas a pesar de la fama. La vida detrás de Ally no es tan llamativa y sigue caminos un poco más comunes, además de que la trama no ofrece tantos detalles acerca de sus orígenes, pero la caracterización de Gaga es fenomenal. A pesar de que ya tiene créditos como actriz, este es el comienzo definitivo de su carrera actoral.

El espectáculo se ensalza con la fotografía de Matthew Libatique, que tal vez ahora reciba su segunda nominación al Oscar (en una industria justa, lo hubiese recibido por mother a principios de año) y todas las secuencias musicales son extraordinarias. Obviamente, Gaga se come cada presentación, pero Cooper se mantiene de pie con solidez. Casi una película de conciertos, pero con letras inspiradas que permanecen en el diálogo sobre las vicisitudes de la vida, sin dejar de ser pegadizas y emocionantes, en especial «Shallow», que ya se convirtió en todo un hit previo al estreno de la película.

Igual si todo el asunto de la fama no les interesa y van más por la relación amorosa entre los dos, hay un drama sentido y muy emotivo que funciona perfectamente por la química entre ambos. Lo que podría haber sido una serie de decisiones vanidosas (dirigir y actuar, elegir a una cantante real exitosa) termina siendo una historia de amor profundamente conmovedora que no necesita exagerar con el piano para entusiasmar y permanecer en la memoria mucho después de haber terminado.

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Total: 20 Promedio: 4.6
Acerca de Emmanuel Báez 2662 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix.

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