La ‘Liga de la Justicia’ de Zack Snyder recupera la grandeza que se merece el equipo

PUEDE CONTENER SPOILERS

Lo pregunta más obvia es la más fácil de responder: Liga de la Justicia de Zack Snyder es superior a la versión de cine masacrada por Joss Whedon. Se siente más relajada entre secuencias, y mucho más respetuosa con los personajes. La extensa duración no es un problema, ya que en muy pocos momentos el ritmo languidece, y a nivel de efectos especiales, es generalmente favorable. En la primera aparición de Lex Luthor (Jesse Eisenberg) es demasiado evidente el reciclaje de la escena, mientras que el nuevo diseño de Steppenwolf (Ciarán Hinds) es asombroso e intimidante. El resto está a la altura de cualquier buena producción cinematográfica, y eso vale destacar ya que se trata de una película pensada originalmente para su estreno en cines, pero que finalmente vemos en modo hogar.

Por otro lado, varias de las nuevas adiciones me hicieron recordar a Spiderman 2.1 que se lanzó en DVD, y donde se agregaron algunas escenas originalmente eliminadas, como la secuencia extendida de la pelea entre Spiderman y Dr. Octopus en el tren. En una de las escenas reinsertadas, se nota claramente que el tren está del lado equivocado de las vías, y el detalle es suficiente para distraer brevemente del peso emocional de todo el enfrentamiento. Es perfectamente comprensible que dicha escena se haya removido para su estreno en cines, no solamente por la continuidad, sino también por el ritmo general de dicha pelea. Algo similar ocurre con una de las secuencias del Snyder Cut, específicamente donde Barry Allen (Ezra Miller) salva a Iris (Kiersey Clemons) de un terrible accidente de automóvil. En distintos planos inmediatos, el personaje de Iris se encuentra en diferentes posiciones y con distintas expresiones, lo que no tiene sentido ya que todo se lleva a cabo a cámara ultra lenta, de acuerdo a los poderes de Flash.

Estas reinserciones no afectan al feeling general de la obra, pero sí está claro que esto se acerca más a un assembly cut (usualmente un montaje primario antes de limpiar la película) con gran presupuesto de post-producción, que a un corte definitivo, aunque está claro que esto es el corte definitivo y ya no veremos otra versión en el futuro. Hay otros agregados que no cumplen ningún propósito más que extender emociones —como por ejemplo, un breve plano de Lois Lane (Amy Adams) recordando a Clark con objetos personales de él— y sin los cuales la película podría seguir siendo larga y con esa búsqueda de epicidad que es evidente por parte del director.

Es bien sabido que Snyder se apartó originalmente de la dirección de la película, no solamente para lidiar con el fallecimiento de su hija, sino porque el estudio no estaba contento con el camino que había tomado con el universo cinematográfico de DC. La decisión de traer a otro director para que se encargue del corte y lo trabaje con un propósito más comercial y fácil de digerir es igualmente comprensible, aunque sabemos que el resultado fue muy inconsistente. En mi crítica original había recalcado en los problemas de ritmo y tono que se arreglaron en esta versión, como el humor infantil y la sofocación de escenas que terminan abruptamente sin tiempo para la digestión. Con ello no puedo evitar preguntarme qué hubiese pasado si era algún otro director el encargado de «corregir» la película para su estreno en cines, teniendo en cuenta otros ejemplos con mejores resultados como Rogue One: A Star Wars Story.

Por supuesto que el precedente más notable es el corte de Richard Donner de Superman II. Dicha edición vio la luz del día en DVD 25 años después del estreno del corte de cine, que también fue terminado por otro director, Richard Lester, quien fue contratado para hacer una película un poco más ligera. En el gran esquema de las cosas, me pone contento que podamos tener la versión que Snyder quería en un principio, dejando por un momento de lado todos los problemas externos que trajo consigo (principalmente, el fandom tóxico que el mismo director quiere negar que existe). Cyborg (Ray Fisher) al fin tiene la atención que se merece, siendo uno de los miembros más importantes de la Liga por su directa relación con las Cajas Madre y el conflicto familiar que lo convierte en quien es a nivel emocional.

Los demás héroes tienen sus momentos para brillar antes del gran enfrentamiento contra el villano de turno, aunque en diferentes medidas. La escena del banco de Wonder Woman (Gal Gadot) es el único momento real de rescate ciudadano, y es genial verla en acción contra simples mortales, defendiendo a la gente, aunque Snyder no puede evitar terminar con una destrucción tremendamente innecesaria. Esta versión también confirma que Ben Affleck siempre fue una decisión de casting acertada, a pesar de las inseguridades de los fans y del propio actor. Su estado mental y emocional tras los eventos que llevaron a la muerte de Superman realmente se sienten en su persona, y el actor convence en su anhelo de enmendar sus errores y restaurar las defensas del planeta para la inminente invasión. Por su parte, Jason Momoa simplemente se sigue viendo cool como Aquaman, aunque su necesidad de usar camisillas que rápidamente destruye es bastante simpática.

Finalmente está Henry Cavill como Clark Kent/Superman, en toda su gloria, sin problemas de bigotes removidos vía CGI. Los fans pueden apreciarlo en su legendario traje negro, pero antes de eso hay más desarrollo para establecer su regreso de entre los muertos como algo verdaderamente sorprendente y pasmoso. La solemnidad sigue siendo su característica central, muy alejado de todas las versiones del Clark Kent que vimos anteriormente en el cine, especialmente la de Christopher Reeve. Sin embargo, hay más tiempo para que el personaje se asiente de vuelta, y sin la comicidad patética de Whedon, es emocionante verlo en acción, por más que se tome casi tres horas para llegar a eso.

La fotografía regresa a la saturación típica de la filmografía del director, aunque el respiro permite apreciar mucho mejor los escenarios. La violencia sube un par de niveles, aunque el tono de la misma se mantiene en el terreno de lo fantasioso. Solo hay sangre «alienígena» visible, nunca de ninguno de los protagonistas o de otros personajes, aunque el conteo de «fucks» es suficiente para que la película sea calificada como para mayores de edad en EE.UU. Lo que sí decepciona es la nueva banda sonora compuesta por Junkie XL, que parece haber caído en la repetición después de varios trabajos grandes. De fondo se escucha en todo momentos los tambores de Mad Max: Fury Road, y Wonder Woman recibe un nuevo leitmotiv que es muy cansino.

Es un pensamiento arrogante, pero quizás esto podría convencer a Scorsese, quien había calificado de «parque de diversiones» a las películas de superhéroes. A pesar de sus problemas, la Liga de la Justicia de Zack Snyder es lo más autoral que vio el género en mucho tiempo, al menos en lo que respecta a los superhéroes más populares. Presentado en formato IMAX, con cuatro horas de duración, y con un estilo rimbombante que no es jamás tedioso. En ocasiones anteriores dije que Snyder fue lo peor que le pasó a los personajes de DC, y es algo que sostengo porque Man of Steel y Batman v Superman tienen muchos más problemas que logros. Sin embargo, creo que a estas alturas es innegable que el cine del director es solo compatible con este género en grandes dosis, así como Watchmen y su propio director’s cut. Por un lado, es un alivio que deje todo esto atrás. Por otro lado, no me molestaría otras tres horas de esto.

¿Qué les pareció la película? Dejen su calificación y comenten!
Total: 20 Promedio: 4.8
Acerca de Emmanuel Báez 2754 Articles
Editor en Jefe y Crítico de Cine. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society. Miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix. Jurado Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2018.

Sé el primero en comentar!

Deja un comentario :D