‘Cola de Tigre’, la historia de un hombre que no sabía llorar

Cuando era pequeño, Pin-Jui perdió a su padre, y como su madre ya no podía encargarse de él a causa de su economía, lo llevó al campo a vivir con sus abuelos. Ahí el niño dejaba volar su imaginación jugando entre los arrozales, pero un día, luego de poner en peligro a su abuela, esta le regañó y le dijo que no llorara, que eso no resolvía nada. Peor aún, le dijo que jamás permita que alguien lo vea llorar. La película no la juzga porque entiende que es una problemática cultural y generacional, pero es un momento clave que define la vida de Pin-Jui. En el tiempo presente, se puede ver en el borde de sus ojos que se trata de un hombre que se aguantó demasiadas lágrimas a lo largo de su vida. Lágrimas de tristeza, de dolor, de rabia, y de angustia. Quizás también lágrimas de felicidad, pero ¿cómo es posible que conozca la felicidad si jamás dejó que la tristeza tome las riendas?

Cola de Tigre, el debut como guionista y director de Alan Yang, es un drama íntimo acerca de un inmigrante oriental y las relaciones fallidas de su vida a causa de su incapacidad de lidiar con sus propias emociones y sentimientos. La película se divide en varias épocas, empezando con su infancia, alejada de sus padres. En medio del campo conoce a Yuan, lo que hace que sus días se tornen más alegres. El destino los vuelve a unir en la juventud, y Pin-Jui es un muchacho con más confianza en sí mismo, aunque no lo suficiente como para mostrarle a la joven Yuan que él vive en una pequeña casa junto con su madre, quien es la persona más importante de su vida. Le gustaría tener un mayor poder adquisitivo, y para ello busca la forma de seguir sus sueños de mudarse a vivir a EE.UU. y perseguir alguna carrera artística. Inevitablemente, eso lo vuelve a separar de Yuan.

Si bien la película ya no regresa a su infancia, alterna entre su juventud y su adultez, mostrando el rostro de un joven Pin-Jui más esperanzado y pícaro, aunque sus ojos ocultan una preocupación que se hace más fuerte a medida que pasa el tiempo. Hong-Chi Lee hace un tremendo trabajo demostrando ese nerviosismo y la posterior resignación cuando su vida en Norteamérica no resulta ser tan glamorosa como lo había imaginado. Sin embargo, es la interpretación de Tzi Ma la que genera más desasosiego, sosteniendo una vida entera de penas que jamás fueron debidamente procesadas, lo que repercutió mayormente en su relación con su hija, y la personalidad de ella, cuyas relaciones también sufren a causa de eso. Yang aprovecha y encuadra a Ma en numerosos primeros planos, aunque su mirada triste se percibe igual cuando la cámara está al otro lado de la habitación.

A Tzi Ma lo vimos hace unos meses en la emotiva The Farewell, otra historia de inmigrantes y conflictos culturales, y este drama no es muy diferente. También se siente en el guion la honestidad de un relato que retrata una realidad dolorosa, y como el paradigma cambia con el enfrentamiento de una persona joven de una generación más dispuesta a demostrar sus sentimientos, sin miedo a las consecuencias. Sin embargo, acá el foco se da mayormente en el padre, y cómo su entorno se va dañando de acuerdo a sus decisiones y su temperamento. A pesar de eso, no busca solamente empatizar con Pin-Jui, mostrando también de forma indirecta lo que atraviesan su esposa y su hija (acertadas Fiona Fu y Christine Ko), y eso le agrega más sensibilidad a un guion muy personal.

Narrativamente, el film tiene algunos problemas, como una narración por parte de Tzi Ma que no es muy coherente con el desarrollo de la historia y que funciona más como exposición de detalles en una película que no pasa de la hora y media, por lo cual requiere de un salvamento para adelantar la trama. Esa sensación es despejada al final cuando dicha voz en off se justifica retroactivamente, aunque eso no quita la sensación de futilidad que tenía al principio. De cualquier manera, es un elemento que no resulta contraproducente gracias a un tono y ritmo constantes que no dejan de evocar figuras melancólicas en una historia sencilla y conmovedora.

Acerca de Emmanuel Báez 2692 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix.

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