‘Bohemian Rhapsody’, perfectamente adecuada película-concierto

Al momento de ser lanzado Bohemian Rhapsody en 1975, la crítica especializada no la recibió con los mejores halagos, al menos según la película, que despliega en pantalla algunas citas de críticos de la época. La última que se ve simplemente dice que el single fue «perfectamente adecuado», y es bastante irónico que hayan decidido resaltar esa opinión ya que es la descripción perfecta para la obra dirigida por Bryan Singer, que llegó a cines después de casi una década de desarrollo y varios problemas de producción detrás de cámaras, incluyendo la ausencia injustificada de Singer  y su posterior despido por parte de Fox, que contrató al director Dexter Fletcher para que concluyera la filmación en sus últimas semanas.

Al frente del biopic está Rami Malek como Freddie Mercury en uno de los castings de una figura histórica más acertado en mucho tiempo. Es fácilmente comprobable lo mucho que Malek trabajó para el papel, que no hace una mera imitación del artista sino que transmite con gran energía su presencia, carisma, y extravagancia, y definitivamente no se le puede atribuir ninguno de los problemas de la película, que palidece por seguir la misma fórmula de todas las biografías y no profundiza en lo que podría haber hecho que se destaque. Esto es doblemente penoso en una película acerca de un grupo de marginados que usan como punto de venta la idea de que todo les va a funcionar porque son diferentes al resto y no tienen miedo en tomar riesgos.

Como película-concierto sí es un verdadero deleite y merece ser vista en una sala de cine con un equipo de sonido potente. Aunque en lo que a la trama se refiere no sucede absolutamente nada resaltante durante más de una hora, el montaje vertiginoso y videoclipero contagian de su fuerza y excentricidad, lo que emociona con el acompañamiento de los mejores hits de Queen de forma continua, dejando poco o nada de espacio para conocer realmente a los artistas que conformaron la banda, ni mucho menos las vicisitudes que atravesaron de manera personal y grupal, a excepción de unas pocas anécdotas familiares que rápidamente quedan en el olvido y no llevan a ninguna introspección.

Recién en los últimos cuarenta minutos hay una interesante intimidad en la vida de Mercury, cuando sus conflictos internos empiezan a mermar en su autoestima y determinación, llevándolo a tomar las decisiones erróneas que se vuelven tan tentadoras con la llegada de la fama. El guion de Anthony McCarten se despega un poco de la superficialidad de todo el viaje anterior y expone a un Mercury vulnerable mientras su vida empieza a desmoronarse a causa del SIDA y el distanciamiento que tomó de sus compañeros de banda y amigos, especialmente de Mary Austin (una hermosa Lucy Boynton), que lo acompañó durante gran parte de su ascenso. Esta pequeña ventana a su vida más personal hacen que el clímax de la película-concierto, que es la legendaria presentación en el Live Aid, sea alucinante y emotiva.

Cualquier fanático de Queen quedará encantado. Es un genial tributo a su legado musical y la voz del mismo Mercury se escucha entre la de Malek y el cantante canadiense Marc Martel. Sin embargo, también creo que un buen fanático de la banda hubiese deseado ver más del proceso de creación de las canciones más exitosas, y no un simple montaje que apenas repasa la producción de sonido detrás de Bohemian Rhapsody. Aunque conmueve con cada tema, hay demasiado en el tintero que hubiese realzado la experiencia, y es una pena que la propia película de una de las bandas más exóticas y osadas de la historia del rock sea tan convencional, y no algo realmente épico y temerario.

Me gustaría pensar que lo «perfectamente adecuado» que es como película pueda evolucionar a una comprensión distinta en el futuro, tal como lo experimentó el gran single de la banda, pero la verdad es que solamente Rami Malek destaca, aunque lo hace con una entrega total que impresiona en cada ademán y mirada penetrante. Cada concierto es un espectáculo que exalta los sentidos y la química que comparte con sus compañeros actores (Gwilym Lee como Bian May; Ben Hardy como Roger Taylor; y Joseph Mazzello como John Deacon) aporta a una experiencia musical entretenida, dinámica, y memorable.

¿Qué les pareció la película? Dejen su calificación y comenten!
Total: 33 Promedio: 3.5
Acerca de Emmanuel Báez 2648 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix.

1 Comentario

  1. Creo que el trabajo de Rami Malek es impecable, me crei que era el mismo Mercury a pesar de no parecerse a él. Musicalmente hace vibrar a los que nos guata su música, sobretodo en la sala con sonido surround. En cuanto al contenido e história me pareció arractiva aunque muy acelerada porque no profundiza mucho en la intimidad de Freddie, pero es entendible porque demandaría más tiempo desarrollarlo. En líneas generales muy entretenido el filme.

Deja un comentario :D