‘Blockers’, un genial American Pie para una nueva generación

Cuando uno piensa en una comedia sexual adolescente con un grupo de amigos buscando perder su virginidad definitivamente piensa en American Pie. En 1999 la película cambió las reglas del género con una actitud más obscena que las más inocentes comedias románticas adolescentes de los ochenta, y desde entonces se hicieron un montón de películas que básicamente tenían la misma premisa, poniendo a sus personajes en situaciones acaloradas e incómodas llevándolos hasta un clímax que suele hablar sobre temas más elevados que el sexo, tales como la amistad y la familia. La misma saga de American Pie tuvo cuatro películas (y varias más que fueron directo a DVD), y varios otros títulos aportaron lo suyo para cada nueva generación. Blockers es el American Pie para la generación joven de ahora mismo, pero toca sus temas de una forma tan fresca y sincera que es también una de las mejores comedias de los últimos veinte años.

No es solamente el hecho de que sea la misma premisa pero con género invertido (aunque sí es relevante porque las películas con chicos en el mismo dilema son más baratas por docena), sino que el acercamiento de la película a la sexualidad adolescente femenina es muy realista y bastante humano, tanto que por momentos sentía una intención documentalista. La directora Kay Cannon debuta detrás de cámaras luego de haberse encargado de la producción y guion de las películas de Pitch Perfect y series como New Girl y 30 Rock, y es categórico que su visión influyó para que la historia se sienta genuina. El guion está firmado por Brian KehoeJim Kehoe, cuyos nombres realmente no suenan, lo cual hace que me sienta todavía más agradecido por un trío algo desconocido que claramente pudo plasmar suficientes ideas propias en medio de una seguidilla de clichés inevitables.

Sí, la película tiene su dosis de puntos argumentales que son ineludibles en el género, pero la perspectiva del guion siempre eleva a los protagonistas más allá de lo trillado. Por una parte están las hijas, Julie (Kathryn Newton), Kayla (Geraldine Viswanathan), y Sam (Gideon Adlon), que conforman un grupo ecléctico creíble, ayudado por el hecho de ser también actrices poco conocidas con una energía única muy verdadera. Las tres amigas deciden perder su virginidad en la típica fiesta de graduación, cada una por diferentes razones. La trama más interesante la tiene Sam, que acepta el pacto más que nada por presión social a pesar de ser lesbiana en secreto y estar enamorada de Angelica (Ramona Young), que justamente acaba de terminar con su novia. Y no, no tiene la trama más interesante solo por ser una chica lesbiana sino porque la mirada que se le da a su situación es seria y en ningún momento cae en ninguna clase de vulgaridad estereotipada solo para sacar algunas risas. También está el hecho de que las tres ofrecen interpretaciones muy comprensivas y muy conectadas con el lado más humano de sus personajes.

Por otro lado, están los padres, Lisa (Leslie Mann), Mitchell (John Cena), y Hunter (Ike Barinholtz), quienes también se destacan a pesar de que sí caen más en lo usual. Sin embargo, también tienen aspectos muy sinceros que van construyendo sus personajes paulatinamente en las pausas cuando no están sirviendo para el chiste del momento. Mann está fantástica como la madre soltera que hace lo posible por ocultar el dolor inminente de ver a su hija salir de la casa y empezar una nueva etapa de su vida, mientras que Barinholtz también resalta como el padre ausente que busca la forma de volver a la vida de su hija Sam, y como ella tiene la trama más interesante, él también tiene un desarrollo igual de memorable porque desde el principio sabe que su hija es lesbiana, estableciendo un conflicto pocas veces visto en este tipo de películas. Cena está genial como Mitchell, un fortachón muy sensible con una conexión muy especial con su hija, aunque me parece innecesario que le hayan dado a su personaje la inteligencia de Joey de Friends. Creo que Cena tiene un futuro prometedor como The Rock, y espero que sepa aprovecharlo.

La comedia de la película está mayormente en las peripecias de los padres que intentan detener a sus hijas porque no creen que están listas para perder la virginidad, lo que deja espacio para que las situaciones que atraviesan las chicas sean más naturales. Hablan de sexo, droga, y todo lo que tendrán que atravesar pero no hay humor forzado sino una lectura realmente interesante y verosímil de lo que una adolescente podría pensar. Son los típicos divagues del adolescente que termina su educación secundaria y ya se encuentra con los temas de la universidad y otras cuestiones mil veces retratadas en el cine, pero las actuaciones del trío y un guion que condimenta la trama con un sabor muy honesto de vida elevan el material a un nivel entrañable y muy enriquecedor.

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Total: 7 Promedio: 3
Acerca de Emmanuel Báez 2651 Articles
Editor en Jefe y crítico de cine en @Cinefiloz. Primer miembro paraguayo del Online Film Critics Society, miembro de la asociación Cinema23 del Premio Iberoamericano de Cine Fénix.

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